Salteado de salmón con verduras

La receta de hoy es muy sencilla de preparar, solo necesitarás 25 minutos para preparar 4 raciones.

Lo mejor de esta receta es que es muy completa, muy sabrosa y cada ración solo contiene 215 calorías.

Ingredientes:

1 cucharada de aceite
1 trozo de 5cm de jenjibre rallado
450 gramos de salmón sin piel cortado a dados
1 manojo de cebollas tiernas cortadas a tiras de aprox. 4cm de largo
150ml de caldo vegetal
250 gramos de mezcla de ensaladas
2 cucharadas de salsa suave de soja sin azúcar (si no la encuentras sin azúcar, puedes usar como alternativa y según tu gusto, dos cucharadas de zumo de limón o de mostaza de Dijón)

Preparación:

  1. Calienta la cucharada de aceite en una sartén y agrega el jenjibre. Cuécelo durante 3 minutos removiendo contínuamente.
  2. Sazona el salmón con el jenjibre, añádelo a la sartén y déjalo cocer durante 5 minutos, removiendo una vez, hasta que esté listo y empiece a desmigarse (según la potencia del fuego, puede tardar algo más de 5 minutos).
  3. Retirar el salmón de la sartén y reservar en caliente. Agregar las cebollas tiernas a la sartén y saltearlas durante 3-4 minutos.
  4. Verter el caldo y llevar a ebullición. Añadir la ensalada y dejar cocer unos instantes.
  5. Devolver el salmón a la sartén junto con la salsa de soja y servir directamente de la sartén.

Te recomendamos…

  • El aceite que uses debe ser de oliva extra.
  • No es necesario incoporar sal a la receta, pero si lo hicieras, recuerda que debe ser sal yodada.
  • Si te gusta cocinar, puedes hacer el caldo vegetal tú [email protected], pero si lo prefieres, puedes comprarlo en brick. Opta por uno que tenga pocas grasas.
  • Si añades a la mezcla de lechugas unpoco de col lombarda, le dará un toque crujiente al plato.

Infusiones para todos los gustos

Si estás realizando la Lipodieta, sabrás que puedes tomar cualquier infusión o té, tanto a primera hora de la mañana como a lo largo del día.

De hecho, si tomas infusiones y tés, te ayudarán a consumir más agua pues como bien sabes, durante tu dieta debes consumir mínimo 2 litros al día, y tomándola con un sabor distinto, se puede hacer más llevadero si no estás [email protected] a tomar tal cantidad de agua.

Vamos a empezar por contarte cuál es la diferencia entre una infusión y un té; la principal diferencia, a parte del sabor, son las propiedades que tienen cada uno de ellos y que el té tiene teína, que es un excitante (como lo es la cafeína) que se libera lentamente.

El té evita la degeneración oxidativa, porque tiene antioxidantes que retrasan el envejecimiento y previenen el cáncer al ayudar al ADN a reproducirse con exactitud. Además, es: potenciador del sistema inmunológico, rico en flúor y previene la caries, es diurético, disminuyendo la retención de líquidos, ayuda a regular el colesterol y la tensión arterial, y la glucemia en diabéticos.

Los tés que más propiedades tienen son, por orden; el té blanco, el té verde, el té rojo y el té negro.

Y no hay que olvidarse del Rooibos, que es una fantástica opción puesto que posee los beneficios del té pero no tiene teína. Entre sus propiedades destacan que es antioxidante, diurético, refuerza el sistema inmune, ayuda en trastornos intestinales y digestivos, ayuda a las alergias alimentarias y es beneficioso para la dermatitis y otros problemas de la piel. Y por si esto fuera poco, es rico en minerales y vitaminas, entre ellos el calcio, que como sabes contribuye a fortalecer los huesos.

En cuanto a las infusiones, cada una tiene sus propiedades, por ejemplo, la valeriana es relajante, la cola de caballo diurética y la manzanilla y el poleo-menta son digestivos.

Lo mejor de todas estas infusiones y tés es, que además de tener tantísimas propiedades beneficiosas, tienen sabores deliciosos. Así que no lo dudes, no te prives de tomar tés e infusiones, disfrutarás con ellos a la vez que respetas la dieta.

Stevia, el sustituto natural del azúcar

Qué es

La Stevia es un pequeño arbusto herbáceo que no suele sobrepasar los 80 cms de alto, de hoja perenne, y de la familia de los crisantemos y es originaria de la cordillera de Amambay, entre Paraguay y Brasil. Un dato curioso: la Stevia procede de la misma zona que la yerba mate (el té sudamericano), y por eso mismo se usaba para endulzar el mate desde tiempos inmemoriales, por tanto podría considerarse que la Stevia es el edulcorante natural más antiguo que se conoce.

La hoja de la Stevia es la parte más dulce de la planta y es donde residen sus propiedades terapéuticas. Sus flores son pequeñas y blancas, y no demasiado vistosas.

Hoy en día la Stevia se cultiva de forma intensiva para la fabricación del único edulcorante seguro, natural, y sin riesgos para la salud. Y también para consumirla como planta medicinal por sus propiedades curativas.

Indicaciones

Debido a que no afecta los niveles de azúcar sanguíneo, por el contrario, estudios han demostrado sus propiedades hipoglucémicas, mejora la tolerancia a la glucosa y es por eso que es recomendado para los pacientes diabéticos.

La Stevia es importante para la gente que desea perder peso, no solo porque les ayudará a disminuir la ingesta de calorías, sino porque reduce los antojos o la necesidad de estar comiendo dulces. A la Stevia también se le confieren propiedades para el control de la presión arterial, ya que tiene efecto vasodilatador, diurético y cardiotónico (regula la presión y los latidos del corazón).

Informe Nutricional

Calorías: 0
Grasas saturadas: 0
Azúcares: 0
Colesterol: 0
Total de carbohidratos: 0

Equivalencias

La Stevia en su forma natural es 15 veces más dulce que el azúcar de mesa (sucrosa) y el extracto es de 100 a 300 veces más dulce que el azúcar. En cuanto a equivalencias, 1 taza de azúcar equivale a 1 ½ a 2 cucharadas de la hierba fresca o ¼ de cucharadita del polvo de extracto.

Uso

La Stevia puede usarse en infusión y beberse como cualquier té o bien utilizar el preparado para endulzar otras bebidas o alimentos.

El extracto obtenido de la Stevia es usado como edulcorante de mesa y como aditivo para endulzar diversos tipos de preparados tales como bebidas, gaseosas, confituras, repostería, salsas, productos medicinales, de higiene bucal, gomas de mascar y golosinas.

Y por todos estos beneficios, en Lipodieta recomendamos la Stevia como edulcorante y puedes tomarla desde el inicio de tu dieta para endulzar tus bebidas o yogures desnatados. Y recuerda; puedes encontrar la Stevia en herbolarios o tiendas de productos dietéticos.

Ejercicio físico en casa, el complemento ideal

ejercicios para adelgazar junto con la lipodetaHoy inauguramos una serie de artículos en el blog en el que te iremos contando ejercicios que podrás realizar en casa de forma sencilla, segura y sin gastarte demasiado dinero. Porque para hacer ejercico no es imprescindible ir al gimnasio y te lo vamos a demostrar, porque queremos que te sientas motivada para complementar tu Lipodieta con ejercicio físico, que colaborará a conseguir mejores resultados y a que te sientas mejor.

En este primer post lo que vamos a contarte es cómo preparar tu casa para que puedas realizar los ejercicios que semanalmente te iremos explicando.

Lo primero de lo que debes ser consciente es que va a haber muchas distracciones en casa, así que es básico que te concentres y fijes tu esfuerzo en conseguir tu objetivo.

Para empezar, será necesario cumplir algunos requisitos:

  • Tener un espacio amplio y ventilado.
  • Poner música para motivarte.
  • Que el suelo sea uniforme y firme.

Puedes comprar alguna máquina de ejercicio que te ayude, pero si no puedes, no te preocupes porque puedes sustituirlo por:

  • Una colchoneta pequeña.
  • Mancuernas pequeñas de 1 ó 2 kg. (si no dispones de ellas, puedes usar paquetes de arroz o azúcar, por ejemplo).
  • Una banda o goma elástica.
  • Una pelota gigante (llamada “fit ball”).
  • Una barra (puede valer la de la escoba).

Puedes ver que empezar a hacer ejercicio en casa es sencillo, únicamente son necesarias tu voluntad y algún recurso que te ayude con las rutinas que establezcas como complemento a tu Lipodieta.

Te ayudará también tener en cuenta que:

  • Debes buscar un lugar adecuado en tu casa donde puedas ubicar tu gimnasio. Si no dispones de demasiado espacio y quieres comprarte alguna máquina, compra un equipo que sea fácil de plegar y puedas guardar debajo de la cama o en algún armario, para que no esté por enmedio.
  • Una de las ventajas que tiene hacer ejercicio en casa, es que podrás entrenar viendo tu serie favorita, o una película, con lo cual no estarás perdiendo tu tiempo mirando la “caja tonta”.
  • Además, si te haces por ejemplo con una bici estática, normalmente tienen un soporte en el que podrás apoyar revistas o libros y leer a la vez que practicas ejercicio.

Y recuerda que andar es una magnífica forma de realizar ejercicio físico, mientras realices tu dieta procura andar de 40 a 60 minutos diarios, ¡notarás la diferencia y tu corazón se estará fortaleciendo!

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Cuándo comes es tan importante como qué comes

Si ganas o pierdes peso no solo depende de qué alimentos comes, sino también de cuándo los comes. Científicos del Instituto Salk para Estudios Biológicos (EE UU) han demostrado que mantener horarios regulares de las comidas e intercalar períodos de ayuno puede contrarrestar los efectos adversos de una dieta alta en grasas y prevenir la obesidad y la diabetes, además de mantener el hígado más sano. Sus conclusiones se publican en la revista Cell Metabolism.

En sus experimentos, Satchidananda Panda y sus colegas comprobaron que cuando a ratones con una dieta rica en grasas se les permite comer durante solo 8 horas al día, ingieren tanta cantidad de alimento como los que tienen acceso a la comida 24 horas, pero no desarrollan obesidad ni enfermedades metabólicas. Además, los roedores con horarios de comida restringidos muestran niveles de inflamación más bajos, y su hígado funcionaba mejor. “Cada órgano tiene un reloj”, aclaran los investigadores, que aseguran que hay momentos de máxima eficiencia de nuestros músculos, intestinos, estómago…, así como horas del día en las que están prácticamente en reposo. Estos ciclos metabólicos de los órganos del cuerpo resultan cruciales para la ruptura del colesterol y la producción de glucosa, y deberían tenerse en cuenta a la hora de decidir cuándo comer.

Según Panda, hay razones para pensar que nuestros patrones de alimentación han cambiado mucho en los últimos años, ya que la gente tiene acceso a los alimentos a cualquier hora, y la tendencia a trasnochar, incluso si es solo para ver la televisión, se acompaña del hábito de “picar algo”. Para comprender mejor la epidemia de obesidad, insiste el investigador, habría que analizar no solo qué comen las personas sino cuándo comen.

Fuente: muyinteresante.es

Mitos sobre obesidad

 

La obesidad es un fenómeno tan complejo, con tantos factores implicados en su génesis y evolución, que, cuando se habla de ella a veces se confunden las evidencias, que cuentan con el suficiente respaldo científico, con las creencias que llevan años apoyadas en el imaginario colectivo.

Debido a eso, siguen circulando muchas falsas ideas en torno a los problemas de sobrepeso y su prevención. Y no solo entre la población general, sino también en el mundo académico y los medios, según acaba de demostrar una investigación.

Su análisis, que ha repasado la literatura científica y las últimas publicaciones periódicas, ha destapado algunos de los mitos más extendidos:

 

 

  • El sexo consume mucha energía: A menudo se defiende que, en un encuentro sexual, cada participante ‘quema’ entre 100 y 300 kilocalorías. Sin embargo, las estimaciones reales son mucho menores: apenas 3.5 kilocalorías por minuto, un gasto similar al que se consigue dando un paseo. “Un hombre en la treintena consume aproximadamente 21 kilocalorías durante el coito”, resumen los autores de este trabajo.
  • La lactancia protege frente a la obesidad: Durante muchos años se creyó que así era, pero varios estudios han probado queno hay evidencias que respalden esta relación. Eso sí, advierten los investigadores en la revista ‘The New England Journal of Medicine’, la práctica “tiene otros importantes beneficios para el bebé y la madre, por lo que debe promoverse”.
  • Hay que estar concienciado para adelgazar: Otro de los mitos más extendidos es que es necesario valorar la actitud del paciente que va a someterse a un programa de pérdida de peso. Clotilde Vázquez, jefa del servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, desmonta la teoría: “Muchos pacientes van motivándose a medida que ven los resultados de su esfuerzo. De hecho, una mejor predisposición inicial no siempre garantiza mejores resultados”, remarca.
  • Hay que marcarse objetivos realistas: Esta afirmación parte de la base de que, si no se marca un objetivo prudente, el paciente podría “frustrarse y perder menos peso”. “Aunque es una hipótesis razonable”, señalan los investigadores, “los datos empíricos indican que no hay ninguna asociación negativa consistente entre marcarse una meta ambiciosa y la pérdida de peso. Es más, varios estudios han mostrado que los objetivos más ambiciosos a veces se relacionan con mejores resultados”. Para Vázquez, esto es así, siempre que el paciente se somete a un seguimiento constante. “A largo plazo es difícil sostener algo muy ambicioso, por lo que, cuando se pierde el control externo, a veces los pacientes abandonan los hábitos adquiridos”, explica. En su opinión, en todos los casos “hay que personalizar la atención” ya que, mientras que para algunos poner una meta ambiciosa puede suponer un acicate para su motivación, en otros casos esta estrategia puede ser contraproducente.
  • Pequeños cambios en la dieta o la actividad física tienen un gran impacto a largo plazo: Un ejemplo de esta teoría es el que asegura que reducir el gasto energético diario en 100 kilocalorías (caminar un kilómetro y medio al día) supone una disminución de más de 20 kilos en un plazo de 5 años. En realidad, señalan los autores de este trabajo, la pérdida real de peso sería sólo dealrededor de 4,5 kilos en el mismo tiempo, y siempre que “no se tenga en cuenta una ingesta compensatoria de calorías por el esfuerzo realizado”. Vázquez explica que la primera estimación es puramente teórica, ya que no tiene en cuenta los múltiples factores que pueden intervenir al margen de la práctica de ejercicio. Sin embargo, para esta especialista es importante “no minimizar la efectividad de los pequeños gestos”. “Conseguir perder más de cuatro kilos en un plazo de cinco años y no recuperarlos es un logro muy importante”, señala. Y continúa: “En mi experiencia he comprobado que sólo los pequeños cambios son sostenibles”.
  • Las clases de educación física son claves en la prevención:Al menos tal y como está planteado el modelo actual, los programas “no resultan muy efectivos a la hora de reducir el índice de masa corporal o la prevalencia de la obesidad”, señalan los investigadores. Sin embargo, para Clotilde Vázquez, jefa del servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, nunca hay que subestimar el papel del ejercicio en la infancia. “La actividad física es fundamental para crecer bien, es salud y resulta básica en el desarrollo musculo-esquelético. Otra cosa es cómo se plantee esa actividad en las escuelas”, señala.

 

Fuente: Elmundo.es