La fibra en nuestra alimentación

Incorporar fuentes ricas en fibra a nuestra alimentación es un acto saludable para nuestro organismo, facilitando todo el tránsito digestivo.

Los alimentos ricos en fibra deberían estar presentes en nuestra alimentación diaria, indistintamente de si estamos realizando una dieta o no, ya que nos aportará muchos beneficios, sobre todo al regular nuestra digestión y la evacuación.

fibraEn nuestro día a día podemos encontrar alimentos ricos en fibra, los cuales se dividen en dos tipos: insoluble y soluble. Os los explicamos a continuación:

Soluble: Este tipo de fibra, tal y como indica su nombre, se disuelve en el agua. Ofrece una gran sensación de saciedad, evitando sobrealimentarnos en exceso y manteniendo el apetito a raya. Suele ser el tipo de fibra más aconsejable para las dietas o para controlar el peso, pero no todo lo que reluce es oro… Al ser fibra soluble, puede absorber los ácidos gástricos lo cual conlleva a la irritación de la mucosa intestinal, reteniendo la absorción de nutrientes por parte de nuestro organismo.

Podemos encontrar fibra soluble en alimentos como las legumbres, verduras y frutas. También se encuentran en algunos cereales como la cebada, la avena y el centeno.

Insoluble: Es la fibra que nos encontramos en la gran mayoría de cereales integrales. Este tipo de fibra tiene el poder de absorber el agua en vez de disolverse en ella, provocando de este modo el aumento de su volumen. También aumenta el volumen de las heces, las ablanda y facilita su expulsión. 

Una de las mejores características de la fibra insoluble es su gran poder de absorción sobre líquidos y lo más importante, sobre tóxicos nocivos para nuestro organismo. Como curiosidad os diremos que la fibra insoluble al no poder ser atacada por nuestra flora intestinal, no fermenta. Esto se traduce en la no “producción” de gases por parte de nuestro estómago.

Nuestros complementos Lipodieta Diet21a sabor cacao y Lipodieta Diet21a sabor vainilla contienen una importante cantidad de fibras insolubles como la Inulina (glucosaminoglicanos), que favorecen el tránsito intestinal mejorando el estreñimiento y además tienen un efecto saciante.

Ante todo queremos remarcar la importancia de una dieta saludable y, a poder ser, rica en fibra ya que favoreceremos la digestión y absorción de todos los nutrientes necesarios para el buen funcionamiento de nuestro cuerpo así como la expulsión de los no tan necesarios y perjudiciales.

En el apartado de recetas de nuestro blog podrás encontrar una gran variedad de alimentos ricos en fibra con los que ayudarás a tu cuerpo a mantenerse sano por dentro y por fuera. Puedes consultarlas haciendo clic aquí.

Las propiedades del Kiwi

Seguimos la serie sobre los alimentos y sus beneficios que iniciamos hablando del brócoli pero hoy le toca el turno a una fruta de temporada.

Es por todos sabido que las frutas en general son beneficiosas para nuestro organismo pero, ¿conocemos todas sus propiedades?

En el post de hoy desgranamos las propiedades y los beneficios del kiwi.

El kiwi es el fruto de una planta trepadora (y no un árbol, como la mayoría creíamos) originaria de Asia y cuyo nombre original es Actinidia deliciosa.

1280px-Actinidia_deliciosa_13_R

Destaca por su piel marrón recubierta de una capa de pelaje y un interior verde brillante e intenso junto al que encontramos sus semillas, unas pepitas de tonalidad negra en torno a un corazón blanquecino.

La mayor, pero no única, propiedad del kiwi es su elevado contenido de vitamina C. Para que os podáis hacer una idea, un kiwi tiene más del doble de vitamina C que una naranja.

A la vitamina C que encontraremos en su interior debemos sumarle la vitamina E, lo que nos aporta una fuente muy elevada de antioxidantes para nuestro cuerpo, manteniendo nuestras células jóvenes y sanas, además de ser un analgésico natural con el que reduciremos los síntomas de resfriados y acortaremos el tiempo de recuperación física.

descarga

Su contenido en agua y potasio y su bajo aporte calórico hacen de este fruto un alimento ideal para acompañar a nuestra dieta y contribuir a la pérdida de peso.

Su alto contenido en fibra nos ayudará a regular y mejorar nuestro tránsito intestinal, favoreciendo la digestión y evitando el estreñimiento. El kiwi es una de las frutas más digestivas que hay.

Al contener ácido fólico ayuda a prevenir y mejorar las anemias y reduce el riesgo de fallos cardiovasculares.

Conociendo ya sus puntos fuertes, llega la hora de los contras; y es que el kiwi y sobre todo su piel, suele ser un alérgeno frecuente.

Contienen la enzima proteolítica actidina, tóxica para las personas alérgicas a estas. Dicha enzima también la contienen las piñas o las papayas, así que si eres alérgic@ estas dos frutas, no deberías comer kiwis.