La importancia de las emociones en la dieta – parte II

Empezamos este artículo sobre la influencia de las emociones en el seguimiento de una dieta y en la pérdida de peso en el post anterior (puedes verlo haciendo clic aquí). Hoy seguimos hablando de ello.

Y es que son varios los factores que relacionados con las emociones o con nuestras rutinas diarias pueden llevarnos a querer ingerir más cantidad de alimentos ricos en hidratos de carbono y grasas, los cuales debemos reducir cuando hacemos una dieta debido a su alta cantidad calórica.

La ansiedad o los problemas de sueño son algunos de ellos ya que también contribuyen a que nuestro cuerpo nos pida ingerir grasas e hidratos de carbono de absorción simple lo cuales, aunque nos sacian de manera rápida, nos harán sentirnos hambrientos al poco tiempo.emociones1

Si estamos estresados nuestra mente demanda un consumo más elevado de grasas ya que disminuye la sensación de estrés. Otro mecanismo que nos proporciona bienestar es la liberación de serotonina que está asociado a la disminución de ansiedad a través de la ingesta de un cierto tipo de alimentos.

De ahí que si vamos a empezar un programa de pérdida de peso es muy importante que nos encontremos en un momento de nuestra vida en el que haya un cierto equilibrio emocional. Será mucho más probable que podamos llevar una dieta con éxito si dormimos bien y tenemos una rutina libre de estrés.

Además, es importante entender que la comida debe ir asociada a nuestras necesidades nutricionales y no a las emocionales. Comprender nuestra relación con los alimentos es fundamental si queremos hacer una dieta a largo plazo y sobre todo, si nuestro objetivo es acabar cambiando nuestros hábitos de alimentación.

Cuando hacemos una dieta no deberíamos pensar únicamente en bajar de peso rápidamente sino en conseguir ser felices llevando a cabo una vida sana. Igual de importante que llegar a nuestro peso adecuado es saber mantener una alimentación equilibrada en la que ninguno de los alimentos sea más importante que otros sino que todos contribuyan a sentirnos bien físicamente y saludables.

Con el Método Lipodieta podrás adelgazar de forma sana, rápida y segura con supervisión médica. Además, durante el proceso estarás aprendiendo a comer de forma equilibrada (recuerda que el Método Lipodieta no sustituye comidas) y adquirirás nuevos hábitos de alimentación que te permitirán mantener una vida sana y mantenerte en tu peso ideal. Si deseas más información, haz clic aquí.

La importancia de las emociones en la dieta – parte I

Cada vez son más las personas que cuando hacen una dieta se ponen en manos no sólo de un nutricionista sino también de un psicólogo o un coach. Hoy iniciamos esta serie formada por dos posts en los que hablamos de cómo las emociones intervienen en el proceso de la pérdida de peso.

Décadas de estudios científicos sobre la relación entre nuestra alimentación y las emociones han hecho que ya nadie cuestione que existen aspectos psicológicos que influyen a la hora de hacer la dieta.

Es importante tener en cuenta las emociones cuando queremos bajar de peso porque muchos de nosotros relacionamos la comida con algún tipo de sensación. Esto ocurre así porque algunos tipos de alimentos nos producen bienestar y felicidad. Y casi siempre este tipo de alimentos son los que más engordan.

Por ejemplo, existen ciertos tipos de hidratos de carbono y de grasas que nos proporcionan una sensación placentera a corto plazo. Los dulces, los helados, los fritos, la bollería industrial, etc. son algunos de esos alimentos que nos dan esa sensación de “subidón” de la que después es difícil desprenderse.

Lo mismo ocurre con la denominada comida rápida. Si relacionamos la ingesta de un cierto tipo de alimentos con el placer, cuando reducimos la cantidad de esos alimentos podemos llegar a sentirnos tristes ya que estamos acostumbrados a premiarnos con este tipo de comidas.

En el próximo post hablaremos de cómo emociones como la ansiedad y el estrés influyen en nuestra alimentación y se reflejan en el aumento de peso y la imposibilidad de adelgazar.

Recuerda que con el Método Lipodieta no pasarás ansiedad ni hambre, haciéndote más fácil y llevadera la pérdida de peso que realizarás de forma segura, rápida, sana y siempre bajo supervisión médica. Si te interesa, puedes solicitar más información haciendo clic aquí.

 

Cuidado con los azúcares ocultos

Cuando pensamos en el azúcar, normalmente pensamos en el que usamos para endulzar nuestras bebidas o postres. Ese azúcar podemos controlarlo y somos conscientes de que debe moderarse su ingesta cuando se realiza una dieta y, preferiblemente, debe sustituirse por stevia o sucralosa. También pensamos en los azúcares naturales que tienen algunos de los alimentos que consumimos (frutas, miel o leche), pero existen azúcares ocultos en los alimentos procesados que, a diferencia de los azúcares naturales, no tienen ningún interés nutricional, si no que únicamente aportan calorías a nuestra alimentación.

¿Y cuál es el problema? Pues que como no es obligatorio informar en las etiquetas de los alimentos de estos azúcares añadidos, a menudo pasan desapercibidos y los consumidores desconocen esta información.

Sin conocer qué cantidad de azúcar exacto tienen los alimentos procesados que consumimos, estamos alterando nuestra dieta e ingiriendo mucha más cantidad de azúcar del límite recomendado, que es un 10% del valor calórico total de la dieta (siendo este límite recomendado de exactamente 75g para hombres y de 57g para mujeres).

¿Y cómo podemos detectar estos azúcares ocultos en alimentos procesado? Dos sencillos pasos:

  1. Leer la etiqueta con la información nutricional del producto: si bien muchos fabricantes no tienen la obligación de hacer constar la cantidad de azúcar añadido, el etiquetado mostrará la cantidad de azúcar por ración o por 100g; si tiene un 15% o más de azúcar, se trata de un producto con un elevado contenido en azúcar. Si por el contrario, tiene un 0,5% o menos, se considerará un alimento con 0% de azúcar.
  2. Hay que revisar bien el listado de ingredientes de la etiqueta con la información nutricional, pues el azúcar recibe múltiples nombres y hay que ser capaz de identificarlo. Estos nombres son:
  • Miel de agave
  • Edulcorante de maíz
  • Jarabe de maíz
  • Jugo de Caña Deshidratada
  • Dextrina
  • Dextrosa
  • Fructosa
  • Jugo de fruta concentrado
  • Glucosa
  • Jarabe de maíz de alta fructosa
  • Lactosa
  • Maltodextrina
  • Jarabe de malta
  • Maltosa
  • Jarabe de arce
  • Melaza
  • Jarabe de arroz
  • Sacarosa
  • Sorgo
  • Xylose
  • Azúcar morena
  • Jugo de caña
  • Azúcar de repostería
  • Miel de maíz
  • Azúcar blanca granulada
  • Azúcar invertida
  • Miel de malta
  • Melaza
  • Azúcar en bruto
  • Sucrosa

¿Qué alimentos incorporan azúcares ocultos?

Algunos de los alimentos que contienen azúcares ocultos son los refrescos (¡una lata de 330 ml contiene el equivalente a 6 terrones de azúcar!), galletas saladas, pan de molde, pan de viena, alimentos light, fiambres y embutidos, yogures, zumos, bollería, galletas, helados, cereales, salsas y aderezos, chocolates sin grasa  o conservas, por ejemplo. puedes ver una completa lista de alimentos con azúcar oculto haciendo clic aquí.

¿Cómo evitar esta ingesta de azúcares ocultos?

  • Moderar el consumo de alimentos procesados.
  • Si se toman zumos, hacerlos mejor en casa. La fruta tiene azúcares naturales, pero de este modo evitamos los azúcares añadidos.
  • Intentar cocinar/preparar en casa la mayoría de los alimentos que contienen azúcares añadidos (pan, bollería, helados, salsas,…) así ocurrirá lo mismo que con los zumos: sabremos la cantidad de azúcar que estamos consumiendo.
  • Reducir la ingesta de refrescos a uno al día como máximo.
  • Optar por alimentos frescos y con azúcares naturales para nuestra alimentación.