El hambre emocional

Muchos problemas en nuestra vida cotidiana pueden influir negativa o positivamente en nuestra alimentación y en nuestro organismo.

El hecho de no ser conscientes de que tenemos un problema, normalmente relacionado con nuestros sentimientos, nos hace comer sin control intentando mitigar la ansiedad que nuestro estado nos provoca. 

¿Qué ocurre cuando tenemos hambre?

Lo normal es que en caso de tener hambre, la saciemos ingiriendo alimentos (más o menos sanos) y algún tipo de bebida; refrescos, zumos, agua, cerveza, etc.

Pero, ¿qué nos ocurre cuando comemos sin tener hambre?

En ocasiones, utilizamos los alimentos como ansiolítico o antidepresivo natural. Esto viene provocado por una descompensación en nuestro organismo y que, sin tener hambre, tenemos la necesidad irresistible de comer, creyendo así que nuestra situación de estrés, tristeza, ansiedad, angustia o preocupación mejorará.

Dieta saludable

Buscando una explicación nos encontramos con un tópico: comer chocolate o dulces para desahogarnos.

Los alimentos como el chocolate, dulces y otros alimentos con un elevado contenido en calorías y azúcares, hacen que nuestros niveles de serotonina (llamada hormona de la felicidad) se eleven por las nubes, haciendo que por momentos nos sintamos mejor, algo que con el paso de las horas desaparecerá.

Lo mismo nos ocurre si ingerimos alcohol o café, siempre basándonos en buscar un ‘alivio’. Una vez absorbido por nuestro organismo, nos generará una distorsión general que nos acabará deprimiendo.

Es por ello que llevando una alimentación saludable y variada, con alimentos con base de hidratos, lípidos y grasas insaturadas (poliinsaturadas y monoinsaturadas), acompañadas de un poco de deporte o ejercicio físico, hará que nos sintamos mejor, más equilibrados y en armonía con nuestro cuerpo.

En Lipodieta podemos ayudarte a lograrlo, no lo dudes y ponte en contacto con nosotros haciendo clic aquí.

Cómo eliminar el peso ganado tras las Navidades

Durante las fiestas navideñas, seguro que habrás comido más de la cuenta o quizás hayas ingerido alimentos que engordan y al pesarte… has ganado algún kilo.

Pues bien, si es tu caso, no te pongas nervios@ ni te obsesiones con el peso. Ahora es el momento de cumplir con el eterno propósito y empezar una vida sana.

Con el método Lipodieta, conseguirás bajar peso de forma rápida, sana y bajo estricto control médico.

Con nuestro método no pasarás hambre mientras realizas el tratamiento, ya que no sustituyes comidas, sino que las complementas con Lipodieta Diet21a. Esto convierte el método Lipodieta en el tratamiento ideal para lograr perder peso sin sufrir la ansiedad provocada por el hambre.

peso_navidadCon el método Lipodieta, todo son beneficios:

  • Se realiza bajo supervisión médica.
  • Garantizada la rápida pérdida de peso.
  • No provoca flacidez.
  • Olvídate del efecto yoyo o rebote.
  • Personalización total del programa a seguir.
  • Elimina celulítis.
  • Sin necesidad de sustituir comidas.

Puedes localizar a tu médico profesional más cercano gracias al motor de búsqueda que incorpora nuestra web, haciendo clic aquí. Recuerda que el método Lipodieta es un tratamiento médico y debe estar supervisado estrictamente por un profesional médico.

El método Lipodieta también lo puedes complementar con Lipodieta Svelt, que ayuda a combatir la grasa localizada actuando directamente sobre ella e impidiend que se vuelva a formar. Con Lipodieta Svelt, además, contribuirás a eliminar los michelines y las famosas cartucheras.

Puedes adquirir Lipodieta Svelt directamente desde nuestra página web sin receta médica, haciendo clic aquí.

Como cualquier dieta equilibrada, deberemos acompañarla de ejercicio. Caminar y/o pasear, harán que nuestra dieta sea mucho más efectiva. Si no puedes apuntarte al gimnasio, recuerda que puedes realizar ejercicio directamente desde el salón de casa siguiendo los consejos que te ofrecemos en nuestro blog.

Esperamos haberte ayudado y ahora… ¡a por un 2015 saludable!

Merluza al horno con verduras

Para todas aquellas personas que hayan terminado el método Lipodieta, o para aquellas que desean cuidarse y comer sano, hoy os vamos a explicar cómo preparar un plato muy sencillo, saludable y suculento a la vez.

Merluza al horno salteado con verduras.

La merluza es un pescado blanco bajo en grasas e indicado especialmente para personas cuyo colesterol deba disminuir.

También está indicada para dietas hipocalóricas y con el objetivo de bajar peso.

Además es un alimento rico en proteínas y vitaminas, sobretodo del tipo B (B1, B2, B3, B9 Y B12), así como rico en ácido fólico y minerales que nuestro organismo necesita.

Para la preparación de este plato para 4 personas necesitaremos:

merluza con verduras– Unas seis rodajas de merluza, o bien una pieza de unos 1.200 gramos.

– Dos dientes de ajo.

– Dos puerros (o una cebolla).

– Un vasito de vino blanco, unos 100 ml.

– Un calabacín.

– Dos zanahorias.

– Dos patatas medianas.

– Unos 50 ml. de aceite de oliva.

También podemos añadir un poco de caldo de pescado y perejil picado por encima de la merluza.

Preparación:

  1. Precalentamos el horno a 180°.
  2. Limpiamos la merluza, retirando la cabeza.
  3. Cortamos las zanahorias, los puerros, el calabacín y las patatas en juliana y le añadimos el ajo picado.
  4. Colocamos las verduras en una fuente apta para el horno y añadimos el aceite de oliva por encima.
  5. Colocamos la merluza sobre las verduras y a continuación añadiremos el vino blanco por encima. Opcionalmente también podemos añadir el caldo de pescado y el perejil picado por encima de la merluza.

Una vez el horno esté caliente, introducimos la fuente en el horno y lo dejaremos hornear durante unos 30 minutos, y ¡listo para servir!

Cremoso de escalivada

Con la llegada del calor, llegan las ganas de comer platos fresquitos, y es por ello que mientras duren las altas temperaturas, las recetas que publicaremos en el blog serán así; veraniegas, fresquitas, muy ricas y sobre todo muy sanas. La de hoy: un cremoso de escalivada muy original que puedes servir como aperitivo.

Pero recuerda si estás siguiendo el método Lipodieta: el pimiento, la berenjena y el tomate se deben tomar de forma moderada, es por ello que la ración no podrá ser superior a 125ml.

cremoso de escalivada

Ingredientes:

1 cebolla
1 pimiento rojo
1 berenjena
1 diente de ajo
Tomates cherry
1 cuchara sopera de aceite de oliva virgen
Sal yodada y pimienta

Preparación para 2 personas:

1. Calentar el horno previamente.

2. Hornear durante 30 minutos y a 220 grados, el pimiento rojo, la berenjena y la cebolla sin pelar.

3. A los 15 minutos, añadir el diente de ajo sin pelar.

4. Una vez retirado del horno, poner las verduras en un plato cubierto con un trapo y dejar enfriar.

5. Ahora sí, pelar las verduras.

6. Triturar el diente de ajo con la berenjena añadiendo media cucharada sopera de aceite, sal yodada y pimienta. Reservar.

7. Triturar el pimiento roja con la otra media cucharada sopera de aceite y sal yodada.

8. Escaldar los tomates cherry en agua. Pelar y reservar.

9. Cortar la cebolla en tiras. Reservar.

10. Vierte en un vasito la mezcla de la berenjena y en una segunda capa el pimiento rojo. Puedes invertir el orden en el otro vasito.

11. Utilizar los tomates cherry pelados para decorar. Si vienen invitados que no estén siguiendo el método Lipodieta, decora con aceitunas negras o anchoas.

12. ¡Listo para disfrutar!

Qué comer en otoño

En el post de hoy vamos a hablar de la alimentación de temporada, que ofrece múltiples beneficios no solo para nuestro organismo sino también para la naturaleza. Comer productos estacionales es una garantía para una dieta saludable y para contribuir a un planeta sostenible.

comer-en-otono

Antiguamente, los seres humanos tenían que conformarse con comer solo los productos producidos por la tierra en esa época del año. Sin embargo, la revolución industrial hizo que pudiésemos comer de todo en cualquier época del año.

A pesar de las ventajas que esto pueda suponer, existen una serie de inconvenientes que tendríamos que tener en cuenta a la hora de decidir qué comemos ya que comer alimentos fuera de su estación contamina más y no nos garantiza que estamos recibiendo todos los nutrientes necesarios.

Por el contrario, consumir frutas y verduras de temporada no sólo nos asegura que estaremos comiéndolas en su mejor momento y cuando la relación calidad-precio es mejor, sino que además están llenas de nutrientes.

Los alimentos mantienen intactos todos su sabor, textura y olor, por lo que son más sabrosos y sanos. Además, son más ecológicos porque al consumir productos de temporada estamos reduciendo el gasto energético ya que no se necesita tanto gasto en distribución ni almacenaje.

Y por si esto fuera poco, la alimentación de temporada es más barata lo cual no viene nada mal en los tiempos que corren. Como hay más cantidad de productos los precios bajan y podemos disfrutar de frutas y verduras de calidad a un precio más reducido.

En otoño, nuestro objetivo fundamental se convierte el de prevenir enfermedades como los catarros y la alimentación de temporada nos puede ayudar en esa meta.

Existen verduras y hortalizas en esta época del año que contienen grandes cantidades de vitamina A. Un menú a base de ensalada de endibias, crema de calabaza y unos caquis de postre se puede convertir en un gran aliado para evitar los resfriados.

En la cocina de otoño no pueden faltar también las setas o las alcachofas las cuales además de sanas suelen ser ingredientes fundamentales en las dietas para bajar de peso. Lo mismo ocurre con la dorada o el emperador, que se encuentran en su punto álgido en este momento del año y que nos aportan todos los beneficios del pescado azul como pueden ser los poliinsaturados, sobre todo el omega 3.

Así que ya sabéis, adelgazar y adquirir unos hábitos de alimentación correctos no está reñido con la apuesta por un mundo más sostenible y con la calidad de la alimentación. 

Cuidado con los azúcares ocultos

Cuando pensamos en el azúcar, normalmente pensamos en el que usamos para endulzar nuestras bebidas o postres. Ese azúcar podemos controlarlo y somos conscientes de que debe moderarse su ingesta cuando se realiza una dieta y, preferiblemente, debe sustituirse por stevia o sucralosa. También pensamos en los azúcares naturales que tienen algunos de los alimentos que consumimos (frutas, miel o leche), pero existen azúcares ocultos en los alimentos procesados que, a diferencia de los azúcares naturales, no tienen ningún interés nutricional, si no que únicamente aportan calorías a nuestra alimentación.

¿Y cuál es el problema? Pues que como no es obligatorio informar en las etiquetas de los alimentos de estos azúcares añadidos, a menudo pasan desapercibidos y los consumidores desconocen esta información.

Sin conocer qué cantidad de azúcar exacto tienen los alimentos procesados que consumimos, estamos alterando nuestra dieta e ingiriendo mucha más cantidad de azúcar del límite recomendado, que es un 10% del valor calórico total de la dieta (siendo este límite recomendado de exactamente 75g para hombres y de 57g para mujeres).

¿Y cómo podemos detectar estos azúcares ocultos en alimentos procesado? Dos sencillos pasos:

  1. Leer la etiqueta con la información nutricional del producto: si bien muchos fabricantes no tienen la obligación de hacer constar la cantidad de azúcar añadido, el etiquetado mostrará la cantidad de azúcar por ración o por 100g; si tiene un 15% o más de azúcar, se trata de un producto con un elevado contenido en azúcar. Si por el contrario, tiene un 0,5% o menos, se considerará un alimento con 0% de azúcar.
  2. Hay que revisar bien el listado de ingredientes de la etiqueta con la información nutricional, pues el azúcar recibe múltiples nombres y hay que ser capaz de identificarlo. Estos nombres son:
  • Miel de agave
  • Edulcorante de maíz
  • Jarabe de maíz
  • Jugo de Caña Deshidratada
  • Dextrina
  • Dextrosa
  • Fructosa
  • Jugo de fruta concentrado
  • Glucosa
  • Jarabe de maíz de alta fructosa
  • Lactosa
  • Maltodextrina
  • Jarabe de malta
  • Maltosa
  • Jarabe de arce
  • Melaza
  • Jarabe de arroz
  • Sacarosa
  • Sorgo
  • Xylose
  • Azúcar morena
  • Jugo de caña
  • Azúcar de repostería
  • Miel de maíz
  • Azúcar blanca granulada
  • Azúcar invertida
  • Miel de malta
  • Melaza
  • Azúcar en bruto
  • Sucrosa

¿Qué alimentos incorporan azúcares ocultos?

Algunos de los alimentos que contienen azúcares ocultos son los refrescos (¡una lata de 330 ml contiene el equivalente a 6 terrones de azúcar!), galletas saladas, pan de molde, pan de viena, alimentos light, fiambres y embutidos, yogures, zumos, bollería, galletas, helados, cereales, salsas y aderezos, chocolates sin grasa  o conservas, por ejemplo. puedes ver una completa lista de alimentos con azúcar oculto haciendo clic aquí.

¿Cómo evitar esta ingesta de azúcares ocultos?

  • Moderar el consumo de alimentos procesados.
  • Si se toman zumos, hacerlos mejor en casa. La fruta tiene azúcares naturales, pero de este modo evitamos los azúcares añadidos.
  • Intentar cocinar/preparar en casa la mayoría de los alimentos que contienen azúcares añadidos (pan, bollería, helados, salsas,…) así ocurrirá lo mismo que con los zumos: sabremos la cantidad de azúcar que estamos consumiendo.
  • Reducir la ingesta de refrescos a uno al día como máximo.
  • Optar por alimentos frescos y con azúcares naturales para nuestra alimentación.