Arriba la fiesta, ¡abajo las calorías!

Hemos pasado las navidades pero aún quedan fiestas (Nochevieja, Año Nuevo y Reyes) y, por tanto, aún nos quedan comidas, cenas, reuniones, encuentros, reencuentros, quedadas y un sinfín de actividades que inevitablemente se harán alrededor de la mesa.  Comidas deliciosas, dulces más que apetecibles y bebidas a la orden del día, todos con una característica en común: gran dosis de calorías.

Si estás siguiendo el método Lipodieta, tu médico ya te habrá facilitado las pautas para estos días, recuerda que debes seguirlas adecuadamente. Pero en caso de que te hayan dado de alta o que aún no hayas empezado con Lipodieta, estos consejos te ayudarán a no superar límites ni excederte.

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Ahora bien, primer consejo, relájate y disfruta de las fiestas porque sino ¿qué sentido tienen? Solo con aplicar unos pequeños e infalibles trucos que te vamos a dar podrás vivir al máximo cada oportunidad que tengas de sentarte a la mesa con la familia o los amigos.

Qué hacer cuando te invitan

– Nunca vayas con el estómago vacío o te comerás todo a tu paso. Tómate un caldo caliente o una manzana antes de salir de casa y llegarás con un nivel de hambre ¨normal¨ que te permitirá disfrutar sin comer de más.

– Come de todo pero dale prioridad a los vegetales, ensaladas, frutas, etc. Son más sanas y ayudarán a llenar tu estómago dejando poco espacio para la comida más calórica y probablemente menos sana.

– En cuanto a bebidas, alcohólicas o no, siempre tómate un vaso de agua antes. Así no estarás respondiendo a tu sed sino al simple placer de degustarla.  Recuerda que si estás conduciendo ya no hablamos de calorías sino de un consumo responsable de bebidas alcohólicas.

– A la hora del postre siempre decántate por las frutas. Los polvorones, mazapanes y turrones tienen muchas calorías. Si de verdad te apetece no te frenes pero controla la cantidad. Si tienes muchos compromisos intenta no repetir el mismo postre en todos, déjalo para las ocasiones más especiales.

– Si puedes antes y/o después de comer, camina. Caminar antes de comer activará tu metabolismo y después de la comida te ayudará a hacer la digestión. Así que si tienes la opción de ir caminando… ¡genial!. Si vas en tren o metro pues no dudes en bajarte una estación antes o si vas en coche aparca un poco más lejos para obligarte a caminar.

Qué hacer cuando eres la anfitriona / el anfitrión

Aunque como anfitrión/a siempre trabajarás más, también es cierto que tendrás más control sobre el menú y por lo tanto las calorías y calidad de la comida que sirvas.

– Como entrante opta por alimentos que sean bajos en grasa. Los mariscos, el salmón, las anchoas, los boquerones y las ensaladas son ideales. El jamón y los embutidos magros también son una excelente y deliciosa opción.

– Como primer plato un buen caldo o crema. Sienta muy bien y ayudará a saciar un poco el hambre.

– Decántate por platos horneados y acompañados de vegetales. El pescado o las carnes magras, como el pollo o el pavo, sientan muy bien y gustan mucho.

– En tema de salsas intenta remplazar la mantequilla y la nata por leche evaporada. La consistencia se mantendrá cremosa pero sin tanta grasa ni calorías. El aceite de oliva es siempre una buena opción para condimentar.

– Con los postres que nunca falten las frutas. Existe la opción de encontrar turrones, mazapanes o polvorones en versiones light, sin azúcar o con fructuosa. También los hay más bajos en grasas.

– Recuerda que no solo ese día, sino todos los días, el ejercicio será tu gran aliado.

Ahora ya no tienes excusas para disfrutar de las fiestas sin que estas ¨acaben¨ contigo. ¡Desde Lipodieta aprovechamos y te deseamos unas felices fiestas!

“Yo como por estrés”

¿Cuántas veces tú o alguien allegado a ti ha dicho que ha tenido un atracón de comer o ha comido mal por estrés? 

Quizás recuerdes que hablamos hace unos meses del hambre emocional y comer por estrés es uno de los síntomas de esta situación. Como lo consideramos una situación importante que conduce a una conducta inadecuada a la hora de comer y que puede causar el aumento de peso de forma drástica, queremos arrojar luz sobre el estrés.

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Hoy en día la mayoría de las personas vivimos en un constante estado de alerta. Desde el momento en que nos despertamos hasta que finalmente termina el día y cerramos los ojos para dormir, literalmente, no paramos. El día entero se resume en mil cosas que queremos hacer y resolver a la vez sin contar lo que ya estamos planeando para el día siguiente… Y si esto lo repetimos día tras día, sin darnos tregua ni dedicarnos un momento para nosotros mismos, podemos llegar a un punto de quiebre y encontrarnos con el estrés.

Pero… ¿qué es el estrés?

“El estrés es el estado de cansancio mental que provoca la exigencia de un rendimiento superior al normal, provocando diversos trastornos físicos y mentales”.

En otras palabras, el estrés ha pasado a ser un estilo de vida. Vivimos en un constante ajetreo, exigiéndonos más lo que podemos y, peor aún, castigándonos por no ser capaces de ¨poder con todo¨. Esto no es sano… El estrés a estos niveles no es sano.

Causas del estrés

El estrés depende mucho de la persona y su capacidad para lidiar con las situaciones que le generan determinada tensión física o emocional. Lo que para algunos puede ser un evento de mucha importancia para otros es insignificante. A veces no se trata de la intensidad del evento sino de su duración en el tiempo lo que produce que la persona lo interprete de forma negativa generándose así estrés.

Los factores que causan estrés de pueden dividir en emocionales y físicos. Lo cierto es que muchos de estos factores son parte de nuestro día a día y a veces no nos damos cuenta del impacto que  tienen sobre nosotros. Y es justo en ese punto donde comenzamos a vivir estresados y ni siquiera nos damos cuenta.

Factores emocionales que causan estrés:

  • Mudanzas y obras en casa.
  • Exámenes y pruebas.
  • Problemas de pareja o familiares.
  • Desempleo
  • Muerte o enfermedad grave de un ser querido.
  • Retos o problemas laborales.
  • Discusiones laborales o familiares.
  • Atascos de tráfico.
  • Falta de tiempo para hacer las cosas.
  • Falta de tiempo para hacer aquello que nos gusta.

Factores físicos que causan de estrés:

  • Ruido molesto.
  • Malas posturas (sentado, acostado, caminando).
  • Temperaturas extremas.
  • Hambre.
  • Falta de sueño.
  • Hacinamiento.

Síntomas del estrés

Presión arterial alta, insuficiencia cardíaca, diabetes, obesidad, depresión o ansiedad, problemas de la piel, problemas menstruales, diarrea o estreñimiento, mala memoria, dolores y achaques frecuentes, dolores de cabeza, falta de energía o concentración, problemas sexuales, cansancio, problemas para dormir o dormir demasiado, pérdida o aumento de peso, y un largo etc.

Es muy importante estar atento/a a aquellos síntomas que indiquen que podemos estar sufriendo de estrés, así será más fácil buscar una solución que nos ayude a superar la situación y por lo tanto el estrés. Y no lanzarnos a comer compulsivamente cuando lo único que obtenemos es un alivio momentáneo que está afectando muchísimo a nuestra salud.

Desde Lipodieta te recomendamos que si detectas que sufres estrés y no eres capaz de controlarlo, acudas a un profesional que pueda ayudarte a gestionarlo y que sobre todo no te engañes a ti mismo: comer de forma impulsiva, comer dulces o comer grandes cantidades no van a hacer que esa situación desaparezca.

La importancia de las emociones en la dieta – parte II

Empezamos este artículo sobre la influencia de las emociones en el seguimiento de una dieta y en la pérdida de peso en el post anterior (puedes verlo haciendo clic aquí). Hoy seguimos hablando de ello.

Y es que son varios los factores que relacionados con las emociones o con nuestras rutinas diarias pueden llevarnos a querer ingerir más cantidad de alimentos ricos en hidratos de carbono y grasas, los cuales debemos reducir cuando hacemos una dieta debido a su alta cantidad calórica.

La ansiedad o los problemas de sueño son algunos de ellos ya que también contribuyen a que nuestro cuerpo nos pida ingerir grasas e hidratos de carbono de absorción simple lo cuales, aunque nos sacian de manera rápida, nos harán sentirnos hambrientos al poco tiempo.emociones1

Si estamos estresados nuestra mente demanda un consumo más elevado de grasas ya que disminuye la sensación de estrés. Otro mecanismo que nos proporciona bienestar es la liberación de serotonina que está asociado a la disminución de ansiedad a través de la ingesta de un cierto tipo de alimentos.

De ahí que si vamos a empezar un programa de pérdida de peso es muy importante que nos encontremos en un momento de nuestra vida en el que haya un cierto equilibrio emocional. Será mucho más probable que podamos llevar una dieta con éxito si dormimos bien y tenemos una rutina libre de estrés.

Además, es importante entender que la comida debe ir asociada a nuestras necesidades nutricionales y no a las emocionales. Comprender nuestra relación con los alimentos es fundamental si queremos hacer una dieta a largo plazo y sobre todo, si nuestro objetivo es acabar cambiando nuestros hábitos de alimentación.

Cuando hacemos una dieta no deberíamos pensar únicamente en bajar de peso rápidamente sino en conseguir ser felices llevando a cabo una vida sana. Igual de importante que llegar a nuestro peso adecuado es saber mantener una alimentación equilibrada en la que ninguno de los alimentos sea más importante que otros sino que todos contribuyan a sentirnos bien físicamente y saludables.

Con el Método Lipodieta podrás adelgazar de forma sana, rápida y segura con supervisión médica. Además, durante el proceso estarás aprendiendo a comer de forma equilibrada (recuerda que el Método Lipodieta no sustituye comidas) y adquirirás nuevos hábitos de alimentación que te permitirán mantener una vida sana y mantenerte en tu peso ideal. Si deseas más información, haz clic aquí.

La importancia de las emociones en la dieta – parte I

Cada vez son más las personas que cuando hacen una dieta se ponen en manos no sólo de un nutricionista sino también de un psicólogo o un coach. Hoy iniciamos esta serie formada por dos posts en los que hablamos de cómo las emociones intervienen en el proceso de la pérdida de peso.

Décadas de estudios científicos sobre la relación entre nuestra alimentación y las emociones han hecho que ya nadie cuestione que existen aspectos psicológicos que influyen a la hora de hacer la dieta.

Es importante tener en cuenta las emociones cuando queremos bajar de peso porque muchos de nosotros relacionamos la comida con algún tipo de sensación. Esto ocurre así porque algunos tipos de alimentos nos producen bienestar y felicidad. Y casi siempre este tipo de alimentos son los que más engordan.

Por ejemplo, existen ciertos tipos de hidratos de carbono y de grasas que nos proporcionan una sensación placentera a corto plazo. Los dulces, los helados, los fritos, la bollería industrial, etc. son algunos de esos alimentos que nos dan esa sensación de “subidón” de la que después es difícil desprenderse.

Lo mismo ocurre con la denominada comida rápida. Si relacionamos la ingesta de un cierto tipo de alimentos con el placer, cuando reducimos la cantidad de esos alimentos podemos llegar a sentirnos tristes ya que estamos acostumbrados a premiarnos con este tipo de comidas.

En el próximo post hablaremos de cómo emociones como la ansiedad y el estrés influyen en nuestra alimentación y se reflejan en el aumento de peso y la imposibilidad de adelgazar.

Recuerda que con el Método Lipodieta no pasarás ansiedad ni hambre, haciéndote más fácil y llevadera la pérdida de peso que realizarás de forma segura, rápida, sana y siempre bajo supervisión médica. Si te interesa, puedes solicitar más información haciendo clic aquí.

 

5 consejos para adelgazar de forma segura

Antes de empezar cualquier tipo de dieta es muy importante tener en cuenta una serie de factores que nos ayudarán a perder peso de manera segura:

1. Plantéate objetivos realistas

Todos conocemos nuestro cuerpo y sabemos hasta dónde podemos llegar. Si eres de las personas a las que le cuesta perder peso no servirá de nada que te plantees objetivos inalcanzables. Lo único que conseguirás es agobiarte y querer dejar la dieta así que es mejor ir poco a poco pero dando pasos firmes. Conocer tu IMC te puede ayudar a saber el recorrido que debes hacer hasta conseguir tu peso ideal y te ayudará a fijar etapas. Puedes calcularlo aquí.shutterstock_142032667

2. Sigue los consejos deun especialista

A muchas personas les ayuda seguir una dieta pautada por un nutricionista. No solo te ayudará a diseñar los menús semanales sino también a ponerte objetivos que se adapten a tu estilo de vida. Con el método Lipodieta siempre estás bajo supervisión médica, y puedes encontrar a tu médico haciendo clic aquí.

3. Bebe al menos 2 litros de agua al día

Seguro que sabes que debes beber al menos 2 litros de agua al día o, lo que es lo mismo, 8 vasos diarios. Beber un vaso de agua 10 minutos antes de una comida ayuda a no llegar a ella con tanta ansiedad. Además, el agua ayuda a depurar el organismo y metabolizar las grasas y contribuye a combatir la retención de líquidos. Recuerda que con Lipodieta D-Tox también ayudas a eliminar la retención de líquidos y es una muy buena excusa para aumentar la ingesta diaria de agua (ya que debe mezclarse con ella).

4. La clave de las cinco comidas

Puede parecerte un mito pero es cierto. Es mejor hacer cinco comidas diarias de pequeña o mediana cantidad que pegarte un banquete al día. No te olvides de que el desayuno es el mejor momento para ingerir los hidratos ya que podemos quemarlos a lo largo del día. Por la noche, sin embargo, prepárate una ensalada con hortalizas de temporada y algo de proteína (recuerda seguir las indicaciones de tu médico de acuerdo a la fase del método Lipodieta en la que estés). Puedes encontrar muchas recetas en este blog: Recetas Dieta Fase A, Recetas Dieta Fase B y Recetas Dieta Fase C.

5. Haz ejercicio de manera regular

No estamos hablando de que puedas hacer una maratón de un día para el otro. Solo yendo a caminar una hora diaria podrás quemar calorías. Caminar es un ejercicio que todos podemos hacer y que además de ayudarnos a adelgazar nos ayuda a relajarnos y a desconectar del estrés diario. Te damos varias ideas sobre ejercicios aquí.

Y recuerda que en caso de querer empezar una dieta efectiva, segura, rápida y bajo supervisión médica puedes contactar con nosotros escribiéndonos a info@lipodieta.com o llamando al 966 444 931.

Qué comer en verano

Con la llegada del verano y el calor, nuestro cuerpo necesita aporte extra de agua, minerales, antioxidantes y vitaminas para poder seguir desarrollando una actividad normal sin sufrir las consecuencias de la pérdida de estos elementos de nuestro organismo debido, como comentábamos y en su mayor parte, al calor y la deshidratación.

Es por ello que, durante el verano, debemos cuidar más nuestra alimentación y conseguir restaurar el equilibrio en nuestro cuerpo, tanto por dentro como por fuera.

Qué comer en verano

Para lograr ese equilibrio la madre naturaleza nos pone las cosas sencillas, acercando a nuestra alimentación productos típicos de meses estivales, como frutas y verduras ricas en agua, vitaminas, minerales y todo lo que nuestro organismo (o gran parte de ello) necesita en su día a día.

En mercados, fruterías y supermercados, podremos encontrar los típicos alimentos veraniegos: melón, sandía, cerezas, hortalizas y tomates para poder elaborar un rico y nutritivo gazpacho, pescado, y un largo etcétera.

Con una dieta rica en frutas y verduras aportaremos a nuestro organismo una fuente muy importante de nutrientes para nuestra piel, manteniéndola hidratada y logrando frenar los ataques del sol sobre ella.

Es cierto que la fruta es necesaria durante todo el año y no solamente durante los meses de verano, pero si bien también está demostrado científicamente que las frutas contienen un porcentaje de agua más elevado en esta época del año. Y esto, nuestro cuerpo lo agradecerá.

No debemos pensar que por el solo hecho de comer fruta estaremos lo suficientemente hidratados, es por ello que lo deberemos complementar con la ingesta de líquidos de manera abundante, ya que nuestro cuerpo los pierde de manera muy acelerada debido al calor.

Con todos estos alimentos, podrás elaborar unas ricas recetas como las que tenemos en nuestro blog. Haz clic aquí (Recetas Dieta Fase A), aquí (Recetas Dieta Fase B) y aquí (Recetas Dieta Fase C) para verlas y… ¡empieza a disfrutar de platos sanos, frescos e hidratantes!

RECUERDA que si estás siguiendo el método Lipodieta y estás en la Fase A, no puedes ingerir ninguna fruta hasta que tu médico no te autorice el cambio de fase.

Disfruta del verano haciendo ejercicio

Es normal estar deseando la llegada de las vacaciones para hacer un paréntesis en nuestro día a día, descansar y reponer pilas.

Pero no debemos olvidarnos de que, aún sin cometer excesos, el verano es una de aquellas épocas del año en la cual podemos ver cómo nuestro volumen corporal aumenta debido a que dejamos de practicar deporte, mantenemos una rutina más sedentaria y consumimos más alimentos calóricos (alcohol, helados, comida rápida, etc) que no quemamos durante el día.

shutterstock_156243773Es por ello que os queremos explicar varias propuestas para hacer deporte y quemar ese extra de calorías sin apenas daros cuenta y mientras disfrutáis del verano, ya que muchos de estos ejercicios son típicas acciones de época estival.

A continuación os mostramos algunas de ellas:

  • Nadar: si vas a la playa o a la piscina, normalmente acabarás dándote un chapuzón y nadando un poco. Debes saber que nadar es uno de los deportes con los que más calorías se quema, ya que se calcula que dentro del agua nuestros músculos realizan 5 veces más esfuerzo que fuera de ella. 1 hora nadando, a un ritmo suave, equivale a 500 calorías quemadas.
  • Senderismo: si eres más de paseos bajo los árboles y por caminos forestales, también es un buen momento para eliminar calorías. Caminar por senderos con cambios de desnivel durante 1 hora pueden hacernos eliminar unas 450 calorías.
  • Bicicleta: la bicicleta, además de ser un medio de transporte típico en verano, es una gran aliada para combatir esos pequeños excesos que se van cometiendo casi sin darnos cuenta. Un paseo de 60 minutos pedaleando suponen 350 calorías menos en nuestro cuerpo.

Además de todas estas opciones, si estás visitando a pie un pueblo o ciudad, también estás favoreciendo la eliminación de calorías, ya que mientras tomas fotos o visitas monumentos irás quemando unas 150 calorías por hora.

Desde Lipodieta queremos recordarte que aún estando de vacaciones no debes olvidar hacer una dieta equilibrada y beber mucha agua para mantenerte siempre bien hidratado.

Y un consejo: si a tu botella o botellín de agua le añades Lipodieta D-Tox, te estarás hidratando a la vez que consigues drenar toxinas y eliminar de forma más efectiva los líquidos retenidos por tu cuerpo.

Si has encontrado interesante esta información, te recomendamos este post: http://www.lipodieta.com/blog/hacer-deporte-en-verano-y-con-calor/ en el que encontrarás más información acerca de la práctica del deporte en los meses de verano.

En verano, ¡un buen helado!

Cuando llega la temporada de calor y especialmente el verano, se da por empezada oficialmente la temporada de helados. Y es que comer helados en verano es un capricho al alcance de todos, tanto niños como adultos, y aunque hoy en día los podemos comer en cualquier época del año, gracias a su poder refrescante, son estos los meses en los que más helado se consume en nuestro país.

A la hora de comernos un apetecible helado debemos tener en cuenta todo lo que le aportará a nuestro organismo; saludable y perjudicial prácticamente a partes iguales.

Helado de frutasSi durante el verano solemos realizar una vida más bien sedentaria, debemos tener presente que los helados son una fuente elevada de carbohidratos. Nos aportarán energía pero deberemos quemarla, por ejemplo, dando largos paseos, nadando, haciendo ejercicio en casa o en el gimnasio, etc.

Además de los carbohidratos, los helados son ricos en grasas saturadas, azúcares y lactosa, que si las consumimos en altas cantidades pueden afectarnos al colesterol aumentándolo sustancialmente.

Especial cuidado deben tener todas aquellas personas intolerantes a la lactosa ya que la gran mayoría de los helados está elaborado a base de lactosa, lo cual puede provocarnos malestar y problemas digestivos.

¡Pero no todo es perjudicial!

Los helados son una fuente de minerales, con un alto contenido en calcio y fósforo, algo que ayudará al mantenimiento de nuestros huesos.

También contienen muchas vitaminas, entre las que podemos encontrar del tipo A, C, D y E ademas de la vitamina K que es muy importante para la salud de nuestra sangre.

Para intentar minimizar los contras de comer helado, os damos una serie de consejos:

  • Sabores con frutas: la mayoría de helados que contienen frutas (mango, fresa, plátano, limón o coco, entre otros) engordan mucho menos que los formados a base de chocolate y otros dulces. Así que intentaremos elegir sabores frutales.
  • Naturales, mucho mejor: son muchas las heladerías que ofrecen helados elaborados de forma artesanal y natural, sin aditivos ni sabores artificiales. Este tipo de helado engorda muchísimo menos que los elaborados y envasados en fábricas.
  • Helado pequeño, dos veces bueno: no es necesario comerse el helado más grande de la heladería. Si los tomamos en pequeñas cantidades el volumen de calorías que acabará en nuestro cuerpo será mucho más reducido y aún así seguiremos disfrutando de este apetecible manjar.
  • Hecho en casa: hay infinidad de recetas para hacer helados de manera casera y en apenas 10 minutos. Podremos hacerlos de nuestro sabor favorito (sin olvidarnos de las frutas) y nos estaremos asegurando al 100% que está libres de aditivos, colorantes y conservantes, algo beneficioso para nuestro organismo.

Desde Lipodieta queremos que disfrutes al máximo del verano sin excesos y sin poner en riesgo tu salud.

Si deseas información puedes ponerte en contacto con nosotros haciendo clic aquí.

La fibra en nuestra alimentación

Incorporar fuentes ricas en fibra a nuestra alimentación es un acto saludable para nuestro organismo, facilitando todo el tránsito digestivo.

Los alimentos ricos en fibra deberían estar presentes en nuestra alimentación diaria, indistintamente de si estamos realizando una dieta o no, ya que nos aportará muchos beneficios, sobre todo al regular nuestra digestión y la evacuación.

fibraEn nuestro día a día podemos encontrar alimentos ricos en fibra, los cuales se dividen en dos tipos: insoluble y soluble. Os los explicamos a continuación:

Soluble: Este tipo de fibra, tal y como indica su nombre, se disuelve en el agua. Ofrece una gran sensación de saciedad, evitando sobrealimentarnos en exceso y manteniendo el apetito a raya. Suele ser el tipo de fibra más aconsejable para las dietas o para controlar el peso, pero no todo lo que reluce es oro… Al ser fibra soluble, puede absorber los ácidos gástricos lo cual conlleva a la irritación de la mucosa intestinal, reteniendo la absorción de nutrientes por parte de nuestro organismo.

Podemos encontrar fibra soluble en alimentos como las legumbres, verduras y frutas. También se encuentran en algunos cereales como la cebada, la avena y el centeno.

Insoluble: Es la fibra que nos encontramos en la gran mayoría de cereales integrales. Este tipo de fibra tiene el poder de absorber el agua en vez de disolverse en ella, provocando de este modo el aumento de su volumen. También aumenta el volumen de las heces, las ablanda y facilita su expulsión. 

Una de las mejores características de la fibra insoluble es su gran poder de absorción sobre líquidos y lo más importante, sobre tóxicos nocivos para nuestro organismo. Como curiosidad os diremos que la fibra insoluble al no poder ser atacada por nuestra flora intestinal, no fermenta. Esto se traduce en la no “producción” de gases por parte de nuestro estómago.

Nuestros complementos Lipodieta Diet21a sabor cacao y Lipodieta Diet21a sabor vainilla contienen una importante cantidad de fibras insolubles como la Inulina (glucosaminoglicanos), que favorecen el tránsito intestinal mejorando el estreñimiento y además tienen un efecto saciante.

Ante todo queremos remarcar la importancia de una dieta saludable y, a poder ser, rica en fibra ya que favoreceremos la digestión y absorción de todos los nutrientes necesarios para el buen funcionamiento de nuestro cuerpo así como la expulsión de los no tan necesarios y perjudiciales.

En el apartado de recetas de nuestro blog podrás encontrar una gran variedad de alimentos ricos en fibra con los que ayudarás a tu cuerpo a mantenerse sano por dentro y por fuera. Puedes consultarlas haciendo clic aquí.

La importancia de beber agua

Por todos es bien sabido que es muy importante mantener el cuerpo hidratado durante todo el día. Lo que algunos desconocen es por qué debemos beber unos 2 litros de agua al día.

Comencemos por recordar que nuestro cuerpo está formado por un 60% de líquido, aproximadamente, lo que convierte al agua en un nutriente esencial para nosotros y algo indispensable para que nuestro organismo funcione correctamente.

Beber aguaAdemás de todos estos datos, hay una situación muy importante en la que el agua es nuestra aliada: la pérdida de peso.

Aunque hay muchos mitos y leyendas urbanas que aseguran que el agua no engorda y tampoco nos hace adelgazar, esto segundo no es del todo cierto, sino que más bien todo lo contrario.

El agua es un depurativo natural para nuestro organismo. Gracias a ella se eliminan toxinas y grasa ya que incrementa el consumo de calorías de nuestro cuerpo durante el día.

Por contrario que parezca, beber 2 litros de agua al día nos ayuda a eliminar líquidos, evitando la retención y logrando luchar con mayor efectividad contra este factor, uno de los más determinantes a la hora de ganar peso.

En Lipodieta además disponemos de un producto ideal para luchar contra la retención de líquidos. Lipodieta D-Tox.
Elaborado a base de un concentrado de plantas, ayuda a depurar nuestro organismo de toxinas, produce un efecto antioxidante y combinado con una dieta equilibrada y con el consumo adecuado de agua, anteriormente mencionado, favorece la eliminación de líquidos por parte de nuestro organismo.

Si deseas más información sobre Lipodieta D-Tox u otros productos Lipodieta, puedes ponerte en contacto con nosotros haciendo clic aquí o llamando al 966 444 931.